Y, para los que visitan esta página por azar decidles que, cada viernes santo de cada año, desde no se sabe cuando, este pueblo de Priego de Córdoba casi dobla su población porque, en sus calles están todos sus habitantes y también todos los que, siendo de Priego, tuvieron que emigrar años atrás. Todos salen a la calle a ver una procesión muy especial, la de Jesús Nazareno. Todos para ver una imagen cuya serenidad y mirada traspasa. Además, es llevada de una forma un tanto anárquica por cualquiera que pueda meterse bajo el trono, no sin antes tener que forcejear hasta ganarse un hueco bajo el varal. Son cientos los que desean llevarlo pero no hay sitio para todos. Viendo estas fotos se harán una idea de lo que ocurre bajo el trono. Es el gran día que ningún nacido en Priego se pierde por su voluntad. Y este Jesús Nazareno es una imagen que "engancha" y atrapa también a los no nacidos aquí, y emociona incluso a los no creyentes.

viernes, 17 de junio de 2011

Pitote en la salida de Jesús.


Aunque la foto es de este viernes santo pasado, estas imágenes se pueden ver año tras año sin posibilidad de fallo. Cuando el trono supera el dintel de la puerta, lo están esperando decenas de ansiosos costaleros que intentan meterse bajo el trono y, en unos varales que ya salen completos, por lo que el colapso es casi inevitable. Los momentos, fotográficamente hablando, son de una fuerza descomunal. A mí al menos me encantan.

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